Y de la nada...
domingo, 15 de febrero de 2015
@20:38
Hoy me dieron ganas de escribir. Más precisamente en este momento. Pero oye, mira, fue algo que lo había estado pensando desde hace tiempo.
He querido escribir pero suelo ser aquella que se deja llevar por la pesades del cuerpo. Mi cuerpo es algo que me ata, no lo uso bien. Para lo que me fue dado, para usarlo de instrumento, está conteniendo un alma demasiado débil para moverlo, para hacer lo que realmente debería hacer.
No sé si sabes pero si tuviera voluntad a hacer las cosas, a visionarme, a vivir, hubiese aprovechado tantas oportunidades que ya he dejado en el rastro de mis lastimeros pasos.
Tampoco sé por qué entró esas ansias de escribir, porque simplemente estoy tecleando sin estructura lógica. Puedo escribirte sin razón que te quiero como un cisne quiere a la cisne con quien decide pasar su vida. Puedo decirte que a veces odio ciertas manías tuyas, y a la vez confesarte que amo ciertas características que me hacen quererte un poco más de lo que lo hago.
Sé que no crees pero me gustan muchas cosas de ti. Y con muchas me refiero a un montón. Podría describírtelas pero como ves este es un escrito con el que quiero decirte tantas cosas pero a la vez no decirte nada; y así soy una indecisa criatura que quiere confesártelo todo de un tirón y otras veces ver cómo te esfuerzas en descubrirme. A mi, tu querida enamorada.